martes, 30 de octubre de 2018

ENREDADOS. ESCENA RAPUNZEL Y MADRE GOTHEL

BY SOL

Rapunzel - Llegó el momento. Hoy es
un gran día, Pascal. Finalmente lo
voy a hacer. Le voy a pedir permiso.

(Llega Gothel y llama a Rapunzel
desde debajo de la torre)

Gothel joven - ¡Rapunzel! ¡Deja
caer tu cabello! ¡Llegó el momento!
Rapunzel- ¡Ya sé, ya sé!

(Esconde a pascal detrás de la
cortina)
¡Anda, que no te vea!
Gothel joven - ¡Rapunzel! ¡No
estoy rejuveneciendo aquí!
Rapunzel - ¡Voy, mamá!

(Rapunzel tira su cabello
hacia abajo, Gothel sube a la
torre y entra por la ventana)

Rapunzel - ¡Hola!
Bienvenida a casa, mamá.
Gothel – Oh Rapunzel. ¿Cómo te las
ingenias para subirme......todos
los días sin falta? Parece
completamente agotador.
Rapunzel -No es nada.
Gothel - Entonces no sé por
qué te tardas tanto. (rie )
¡Querida, estoy bromeando!
Rapunzel - Está bien. Mamá,
como tú sabes, mañana es
un día , muy especial...
Gothel- Rapunzel, mira en el espejo.
¿Sabes qué veo? Veo a una joven hermosa,
con confianza en sí misma. ah¡ Mira,
tú también estás ahí! (rie) Es broma.
Deja de tomarte todo tan en serio.
Rapunzel – claro! Mamá, como te
estaba diciendo, mañana es...
Gothel - Rapunzel, mamá se siente
un poco cansada. ¿Me puedes
cantar? Y después hablamos.
Rapunzel - Claro que sí, mamá.

(Rapunzel rápidamente acomoda una
silla, comienza a cantar de manera
bastante rápida, lo que genera un
rápido rejuvenecimiento de Gothel)

# Flor que da fulgor
Con tu brillo fiel #
# Mueve el tiempo atrás
Volviendo a lo que fue #
# Quita enfermedad Y el destino cruel #
# Trae lo que perdí
Volviendo a lo que fue #
Gothel - ¡Rapunzel!
Rapunzel - Entonces, mamá... ...te
decía que mañana es un gran día
y no respondiste. Así que te lo
voy a decir: ¡es mi cumpleaños!
Gothel - No, no. No puede ser.
Yo me acuerdo muy bien. Tu
cumpleaños fue el año pasado.
Rapunzel - Eso es lo curioso de
los cumpleaños. Son una cosa
anual. Mamá, voy a cumplir 18 años
y te quería pedir...Lo que más
quiero para este cumpleaños...
Lo he querido desde hace años...
Gothel - Por favor, deja de
balbucear. Tú sabes lo que pienso
de que balbucees. Bla, bla... ¡Es
muy molesto! (sonríe) Es broma.
Eres adorable. Te quiero muchísimo.
Rapunzel - Quiero ver
las luces flotantes.
Gothel - ¿Qué?
Rapunzel - Tenía esperanzas de que me
llevaras a ver las luces flotantes.
Gothel - oh Te refieres a las estrellas.
Rapunzel - Eso es lo interesante.
Hice cartas de las estrellas y son
constantes. Pero estas aparecen todos
los años en mi cumpleaños, mamá. Sólo
en mi cumpleaños. Y no lo puedo evitar.
Siento que son para mí. Necesito verlas,
mamá. Y no sólo desde mi ventana.
En persona. Necesito saber qué son.
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domingo, 21 de octubre de 2018

ESCENA EL SILENCIO DE LOS CORDEROS

"H: Buenas noches, Clarice
C: He pensado que le gustaría tener sus
dibujos… hasta que tenga una ventana
H: Qué delicadeza ¿O la envía Jack
Crawford como único intento antes de
que les echen a los dos del caso?
C: No. He venido porque he querido
H: Dirán que estamos enamorados.
Tttttt... Isla de Ánprax... Ha tenido un
detalle muy bonito, Clarice. ¿Es suyo?
C: Sí
H: Si...muy bonito. Pero qué
lástima la pobrecilla Catherine...
tic, tac, tic, tac, tic, tac…
C: Sus anagramas siguen saliendo,
doctor. “Louis Tolan”: sulfuro de
hierro, más conocido por latón
H: Oh, Clarice, su problema es que
necesita disfrutar más la vida
C: En Baltimore me contaba
la verdad, doctor. Continúe
H: He leído los expedientes, ¿y
usted? Lo que necesitan para
encontrarle está ahí, en esas páginas
C: Dígame cómo
H: Primeros principios, Clarice.
Simplicidad. Lea a Marco Aurelio, de
cada cosa pregúntese qué es en sí misma,
cuál es su naturaleza. ¿Qué es lo que
hace el hombre al que están buscando?
C: Mata a mujeres
H: No, eso es circunstancial. ¿Cuál
es la primera y principal cosa que
hace? ¿Qué necesidad cubre matando?
C: La ira, la aceptación social
y... la frustración sexual...
H: ¡No! La codicia... Ésa es su
naturaleza. ¿Y cómo comenzamos a
codiciar, Clarice? ¿Buscamos cosas para
codiciar? Haga un esfuerzo y conteste
C: No, solamente…
H: ¡No! Empezamos a codiciar lo
que vemos cada día. ¿No siente
su cuerpo recorrido por las
miradas, Clarice? ¿Y no busca con
su mirada las cosas que desea?
C: Sí, de acuerdo. Y ahora dígame…
H: No. Ahora le toca hablar a
usted, Clarice. Ya no tiene
ningún viaje que ofrecerme. ¿Por
qué se fue de aquel rancho?
C: Doctor, ahora no queda
tiempo para hablar de eso
H: No tenemos la misma noción del
tiempo, ¿verdad, Clarice? Usted
sólo dispondrá de éste tiempo
C: Luego, ahora escúcheme por
favor. Sólo tenemos cinco…
H: ¡No! Ahora escucharé yo. Tras la
muerte de su padre quedó huérfana, tenía
10 años, se fue a vivir con unos tíos
a un rancho de ovejas y caballos, ¿y?
C: Una mañana me escapé y ya está.
H: Ya está no, Clarice. ¿Qué le hizo
escapar? ¿A qué hora se marchó?
C: Aún no había amanecido
H: Entonces algo la despertó.
¿Fue una pesadilla? ¿Qué fue?
C: Oí un ruido extraño.
H: ¿Qué clase de ruido?
C: Eran como chillidos. Algo
parecido a los chillidos de un niño.
H: ¿Y qué hizo?
C: Fui… fui abajo, salí afuera,
me acerqué al establo a
escondidas, me daba miedo mirar
dentro, pero tuve que hacerlo.
H: ¿Y qué es lo que vio,
Clarice? ¿Qué es lo que vio?
C: Corderos... todos chillaban
H: Estaban matando a los
corderos lechales, ¿verdad?
C: Todos estaban chillando
H: ¿Y usted huyó de allí?
C: No... Primero intenté liberarlos,
les abrí la puerta del redil
pero no salieron, se quedaron
allí quietos…sin querer escapar.
H: Pero usted sí que escapó, ¿verdad?
C: Sí. Cogí un cordero y
eché a correr muy deprisa
H: ¿A dónde se dirigía, Clarice?
C: No lo sé. No tenía ni comida, ni
agua… ya hacía frío, mucho frío.
Pensé…pensé que si por lo menos
podía salvar a uno… pero pesaba
mucho, pesaba mucho. Había recorrido
pocos Km., cuando me encontró el
sheriff. El ranchero se enfadó tanto
que me mandó a vivir al orfanato de
Bozeman, no volví a ver el rancho.
H: ¿Y qué fue de su cordero, Clarice?
C: Él lo mató.
H: Aún se despierta algunas noches,
¿verdad? Se despierta en plena
noche, y oye chillar a los corderos…
C: Sí
H: Y cree que si salva a la pobre
Catherine podría hacerlos callar. Cree
que si Catherine vive, no volverá
a despertarla en plena noche, el
horrible chillido de los corderos.
C: No lo sé. No lo sé
H: Gracias, Clarice… gracias
C: Dígame su nombre, doctor
H: Shhh... El doctor Chilton,
supongo. Creo que ya se conocen.
Ch: Bueno... váyase
C: Le toca a usted, doctor
Ch: Fuera de aquí
C: Dígame su nombre
P: Lo siento, señorita.
Tengo que acompañarla
H: Bravo, Clarice. Me avisará cuando
esos corderos dejen de chillar
C: ¡Dígame su nombre, doctor!
H: ¡Clarice! El expediente del caso
P: ¡Eh!
H: Adiós, Clarice."

sábado, 20 de octubre de 2018

CLEOPATRA Y MARCO ANTONIO ESCENA


ANTONIO
¿Qué sucede?
CLEOPATRA
Leo en vuestros ojos que habéis recibido buenas noticias. ¿Qué dice la mujer casada? Podéis partir. ¡Agradeced al cielo que no os hubiese dado nunca permiso para venir! Que no diga que soy yo la que os retiene; no tengo poder sobre vos. Sois de ella.
ANTONIO
Los dioses saben mejor.
CLEOPATRA
¡Oh! ¡Jamás reina alguna fue traicionada hasta este punto! Sin embargo, vi desde el origen plantar estas traiciones ...
ANTONIO
Cleopatra ...
CLEOPATRA
Aun cuando hicierais juramentos para conmover a los dioses en sus tronos, ¿cómo podría creer que sois mío y que sois sincero, cuando habéis sido falso con Fulvia? Locura extravagante la que se deja atrapar en el lazo de esos juramentos hechos de labios afuera, que se violan al mismo tiempo que se pronuncian.
ANTONIO
Dulcísima reina ...
CLEOPATRA
Vamos, os lo ruego, no busquéis pretexto para vuestra partida, sino decidme adiós, y partid. Cuando solicitabais quedaros, era, entonces, el tiempo de las palabras; no hablabais entonces de partir; la eternidad estaba en nuestros labios y en nuestros ojos; la dicha en nuestros rostros, inclinados el uno contra el otro; ninguna parte de nosotros mismos era tan pobre que no contuviera un sabor anticipado del cielo. Aún continúan así, o tú, que eres el más grande soldado del mundo, te has convertido en el más grande embustero.
ANTONIO
¿A qué viene esto, señora?
CLEOPATRA
Quisiera tener tu altura; sabrías entonces que hubo un corazón en Egipto.
ANTONIO
Escuchadme, reina; la imperiosa necesidad de las circunstancias reclama mis servicios algún tiempo; pero mi corazón queda por entero en prenda cerca de vos. Nuestra Italia centellea con las espadas de la guerra civil. Sexto Pompeyo se aproxima a las puertas de Roma. La igualdad de fuerzas de los dos partidos nacionales engendra un ardor faccioso. Pompeyo, el condenado, rico por el honor de su padre, se insinúa rápidamente en los corazones de aquellos que no han prosperado bajo el presente estado de cosas, y cuyo número se hace amenazador; y la tranquilidad, enferma a fuerza de reposo, buscaría de buena gana un remedio en cualquier cambio desesperado. Mi asunto más puramente personal, y el que con preferencia a otro debe tranquilizaros sobre mi partida, es que Fulvia ha muerto.
CLEOPATRA
Aunque la edad no haya podido liberarme de la locura, me ha librado, sin embargo, de la infantilidad. ¿Puede morir Fulvia?
ANTONIO
Ha muerto, reina mía. Mira aquí y lee en tu soberano ocio las conmociones que ha levantado; y al final de la carta lee sobre todo cuándo y cómo murió.
CLEOPATRA
¡Oh, falsísimo amor! ¿Dónde están los vasos sagrados que debieras henchir con lágrimas de tu dolor? Ahora veo, por la muerte de Fulvia, cómo será recibida la mía.
ANTONIO
No me riñáis, sino preparaos a conocer los designios que medito, designios que se o no se ejecutarán, según la opinión que emitáis. Por el fuego que calienta el limo del Nilo, parto de aquí, tu soldado, tu servidor, pronto a hacer la paz o la guerra, según lo estimes.
CLEOPATRA
Córtame este lazo, Carmiana, ven; pero no, déjale; estoy bien o mal en un abrir y cerrar de ojos; así ama Antonio.
ANTONIO
Mi preciosa reina, excusa y concede una entera confianza al amor del que va a someterse a una prueba honrosa.
CLEOPATRA
El ejemplo de Fulvia me ha alentado. Te lo ruego, vuélvete y llora sobre ella; dame luego tu adiós y di que esas lágrimas pertenecen a la reina de Egipto. Vamos, querido mío, represéntame una escena de excelente disimulo y que dé la ilusión del perfecto honor.
ANTONIO
Me vais a quemar la sangre. ¡Basta!
CLEOPATRA
Podéis hacerlo mejor todavía; pero ya está bien.
ANTONIO
Te juro por mi espada ...
CLEOPATRA
¡Y por vuestra rodela! Hay progreso, pero no llega aún a la perfección. Te lo ruego, Carmiana; mira cómo este romano, descendiente de Hércules, hace honor a las formas de su antepasado.
ANTONIO
Voy a dejaros, señora.
CLEOPATRA
Una palabra cortés, señor, vos y yo debemos separarnos, pero no es esto lo que quería decir: vos y yo nos hemos amado, pero no es esto; eso lo sabéis perfectamente bien. Quería decir algo ... ¡Oh, mi memoria es un verdadero caos, Antonio y todo se me ha olvidado!
ANTONIO
Si no fuera porque Vuestra Majestad cuenta a la ociosidad por súbdito, os tomaría por la ociosidad misma.
CLEOPATRA
Es una labor fatigosa llevar semejante ociosidad cerca del corazón, como la lleva Cleopatra. Pero, señor, perdonadme, puesto que las cosas que me placen me matan desde que no son vistas por vos con buenos ojos. ¡Que vuestro honor os haga acordaros de aquí; sed, pues, sordo a mi locura y que todos los dioses vayan con vos! ¡Que la victoria, coronada de laureles, guíe vuestra espada! ¡Que un fácil éxito se eleve sobre cada uno de vuestros pasos!
ANTONIO
Salgamos. Venid. Nuestra separación es de un carácter a la vez tan sedentario y tan ágil, que tú, residiendo aquí, partes, sin embargo, conmigo, y yo, ál huir de aquí, quedo aquí contigo. ¡Partamos!(Salen).

viernes, 12 de octubre de 2018

ESCENA LA GUERRA DE LAS GALAXIAS- YODA Y LUCK


YODA
, debes completar tu entrenamiento.
LUKE
No puedo olvidar esa visión.
Son mis amigos, debo ayudarlos.
YODA
No debes irte.
LUKE
- Han y Leia morirán si no me voy.YODA
Eso no lo sabes.
Ni siquiera Yoda puede ver su destino.
LUKE
Pero puedo ayudarlos. Siento la Fuerza.
YODA
Pero no puedes controlarla.
Éste es un momento peligroso para ti...
cuando te veas tentado
por el lado oscuro de la Fuerza.
Sí, sí. A Obi-Wan escucha.
La cueva.
- Recuerda tu fracaso en la cueva.
LUKE
- He aprendido mucho desde entonces.
Maestro Yoda, prometo volver
y acabar lo que he empezado.
Te doy mi palabra.
YODA
Es a ti y tus habilidades
lo que quiere el Emperador.
LUKE
Por eso ha hecho sufrir a tus amigos.
Por eso tengo que ir.
YODA
No quiero perderte ante el Emperador
de la forma que perdí a Vader.
LUKE
No me perderás.
YODA
Detenerlo debemos.
De esto todo depende.
Sólo un Caballero Jedi adiestrado
y con la Fuerza como su aliada...
conquistará a Vader y a su Emperador.
Si acabas tu aprendizaje ahora...
si eliges el camino rápido y fácil
como hizo Vader...
te convertirás en un servidor del mal.
Paciencia.
LUKE
- ¿Y sacrificar a Han y a Leia?
YODA
- Si honras aquello por lo que luchan...

LUKE
sí.
YODA
Si eliges enfrentarte a Vader,
lo harás tú solo.
Yo no puedo interferir.
LUKE
Lo comprendo.
R2, enciende los convertidores.
YODA
Que no te invada el odio.
Eso lleva al lado oscuro.
El miedo es el camino hacia el
lado oscuro, el miedo lleva a
la ira, la ira lleva al odio,
el odio lleva al sufrimiento,
el sufrimiento al lado oscuro
Vader fuerte es.
Recuerda lo que has aprendido.
Salvarte podría.
LUKE
Lo haré.
Y volveré. Lo prometo

ESCENA DE LA BELLA DURMIENTE

ESCENA LA BELLA DURMIENTE

MALEFICA

(FIESTA DE BIENVENIDA PARA CELEBRAR
EL NACIMIENTO DE LA PRINCESA AURORA)
FLORA
Princesita, mi regalo será
el don de la belleza.
Un don especial
Una belleza sin igual
Rojos labios cual carmín
Y la fragancia de tiernojazmín
FAUNA
Princesita, mi regalo
será el don de una voz melodiosa.
Un don encantador
Una melodiosa voz
que le da envidia al ruiseñor
Su vida entera será una canción
PRIMAVERA
Dulce princesita,
mi regalo será...

TODAS
- ¡Es Maléfica!
- ¿A qué a venido esa aquí?
MALEFICA
Pues sí que esta es una reunión
brillante, rey Estéfano.
La realeza, la nobleza, la plebe, y...

Que singular,
¡hasta la gentuza!
- ¡Qué pena que no fui invitada!
FAUNA
- Es que no te queríamos aquí.
MALEFICA
¿Que no?
¡Qué embarazosa situación!
Esperaba que todo fuera un error.
Pero será mejor que me vaya.
REINA
¿No os sentís ofendida,
vuestra excelencia?
MALEFICA
Yo, ¿por qué, vuestra Majestad?
Para demostrar mi buena voluntad,
también concederé un regalo a la niña.
¡Oíd bien, todos vosotros!
La princesa así crecerá
de gracia y belleza.
Podrá ser amada
por cuantos la conozcan.
Pero al cumplir los 1 6 años
antes de que el sol se ponga...
...se pinchará el dedo
con el uso de una rueca.

¡Y morirá!
REINA
- ¡Detened a esa hechicera!
MALEFICA
- ¡Adiós, estúpidos!
REINA .
sollozando
FAUNA
No desesperéis MAJESTAD Primavera
aún tiene un regalo para ella.
REINA
¿Entonces podrá deshacer
ese horrible hechizo?
PRIMAVERA
- No, señora
- Maléfica es muy poderosa.
Pero puedo ayudar en algo.
Dulce princesita...
Si por ese desdichado embrujo
te ha de herir una rueca el dedo...
...que haya un rayo de esperanza:
el don que te concedo.
Y no con la muerte, sólo en profundo
sueño la fatal profecía se cumplirá.
Y del sueño hechicero despertarás
al calor de ese primer beso de amor.

Triunfará el amor

ESCENA TERMINATOR

>narrador
LOS ÁNGELES, AÑO 2029
LAS MÁQUINAS SURGIERON
DE LAS CENIZAS DEL FUEGO NUCLEAR.
SU GUERRA PARA EXTERMINAR A LA
HUMANIDAD DURÓ VARIAS DÉCADAS,
PERO LA BATALLA FINAL
NO IBA A LIBRARSE EN EL FUTURO.
SE LIBRARÍA AQUÍ,
EN EL PRESENTE.
ESTA NOCHE...
(al teléfono)
>>Policia
¿Sarah Connor?
Al habla el teniente Traxler.
>>Sarah
No me ponga en espera.
No me pase con otro departamento.
>> Policia
Tranquila, no lo haré.
¿Puede decirme dónde está?
>>Sarah
- Estoy en un bar llamado Tech Noir.
>>Policia
- Lo conozco. Está en Pico.
- ¿Se encuentra bien?
>>SArah
- Sí, pero no quiero salir.
- Creo que un tipo me está siguiendo.
>>Policia
- Escúcheme atentamente.
Está en un lugar público, así que está
a salvo. Quédese a la vista y no salga.
- El coche tardará un minuto.
>>Sarah
- De acuerdo.
(en el bar, se sienta en su mesa REESE)
>> Reese
Ven conmigo si quieres vivir.
(se oye un tiroteo)
¡Vamos!
(cogen un coche)
>>sonido del coche de policía:
Aquí 1-L-19.
Tengo un atropello con fuga.
Vehículo sospechoso: un Ford gris.
Se dirige al oeste por la séptima.
Va muy rápido, saltándose los semáforos.
Necesito una ambulancia en el cruce
de la séptima y Broadway ahora mismo.
¡Alto ahí!
>>Reese
¡Agárrate!
(sonido disparos)
¿Estás herida? ¿Te ha disparado?
Haz exactamente
lo que yo te diga. Exactamente.
No te muevas hasta que yo lo diga. No
hagas ningún ruido hasta que yo lo diga.
¿Entiendes?
- ¿Entiendes?
>>Sarah
- Sí. Por favor, no me hagas daño.
>> Reese
He venido a ayudarte.
Soy Reese. Sargento Tech-Com,
DN38416. Mi misión es protegerte.
Has sido elegida para la exterminación.
>>ALTAVOZ POLICIA
Aquí 1-L-19. Voy hacia el oeste
por Olympic. Aproximándome a Overland.
>> Sarah
Esto es un error. Yo no he hecho nada.
>>Reese
No, pero lo harás.
Es muy importante que vivas.
>> Sarah
No es verdad. ¿Cómo pudo
levantarse aquel hombre después de...?
>>Reese
No es un hombre. Es una máquina.
Un Terminator.
Cyberdyne Systems, modelo 101.
>> Sarah
¿Una máquina? ¿Como un robot?
>> Reese
No es un robot. Es un cyborg.
Un organismo cibernético.
>>Sarah
- No. Estaba sangrando.
>> Reese
- Espera un momento.
¡Agacha la cabeza!
(disparos)
El Terminator es medio hombre, medio
máquina. Es una unidad de infiltración.
aleación controlado por microprocesador.
Completamente blindado, muy duro.
Por fuera, es tejido humano vivo.
Carne, piel, pelo, sangre.
Todo fabricado para los cyborgs.
>>Sarah
- Mira, Reese, no sé...
>>Reese
- Presta atención.
Tengo que librarme de este coche.
La serie 600 tenía la piel de goma.
Los distinguíamos con facilidad.

Pero estos son nuevos.
Parecen humanos.
Sudan, tienen mal aliento, de todo.
Son muy difíciles de distinguir.
Tuve que esperar
a que fuera por ti para atacarlo.
>>Sarah
Mira, no soy idiota.
Aún no se fabrican cosas así.
>>Reese
Aún no. No hasta dentro de 40 años.
><Sarah
¿Me estás diciendo que viene del futuro?
>>Reese
Un posible futuro...
desde tu punto de vista.
><Sarah
Yo no sé de tecnología.
Entonces, tú también
vienes del futuro, ¿verdad?
>>Reese
- Exactamente.
>>Sarah
- Exactamente.

(le golpea ella a el)
>>Reese
Los cyborgs no sienten dolor.
Yo sí. No vuelvas a hacerlo.
><Sarah
- Déjame marchar.
>>Reese
- ¡Escucha y comprende!
El Terminator está ahí fuera.
No se puede tratar con él,
no se puede razonar con él.
No siente pena,
ni remordimientos, ni miedo...
...y no se detendrá ante nada,
jamás, hasta que tú estés muerta.
><Sarah
¿Puedes detenerlo?
>>Reese
No lo sé.
Con estas armas, no lo sé.
:>>ALTAVOZ POLICIA
<i>A todas las unidades. El vehículo
se ha encontrado en un aparcamiento..
>>Sarah
Reese, ¿por qué yo?
¿Por qué viene por mí?
>>Reese
Hubo una guerra nuclear.
Dentro de unos cuantos años,
todo esto, el mundo entero, todo,
se esfumó. Se esfumó sin más.
Hubo supervivientes.
Aquí y allá.
Nadie supo siquiera quién empezó.
- Fueron las máquinas, Sarah.
>>Sarah
- No lo entiendo.
>>Reese
Los ordenadores de las redes de defensa.
Nuevos, potentes,
conectados a todo. Se confiaba
en ellos para manejarlo todo.
Dicen que se hicieron inteligentes.
Un nuevo orden de inteligencia.
Entonces vieron a la humanidad como
una amenaza. No sólo
a los del otro lado.
Nuestro destino
se decidió en un microsegundo.
La exterminación.
>>Sarah
¿Tú viste esa guerra?
>>Reese
No. Yo nací después. Entre las ruinas.
Muertos de hambre.
Escondiéndonos de los C-A.
>>Sarah
- ¿Los C-A?
><Reese
- Cazadores-Asesinos.
Máquinas de patrulla
construidas en fábricas automatizadas.
Casi todos fuimos capturados
y encerrados en campos de exterminio.
Esto me lo hicieron con un rayo láser.
A algunos nos mantenían
con vida para trabajar.
Cargando cadáveres.
Las unidades de exterminio
trabajaban día y noche.
Estuvimos a punto
de extinguirnos para siempre.
Pero hubo un hombre
que nos enseñó a luchar.
A romper el alambre de los campos.
A convertir en chatarra
a esos hijos de puta metálicos.
Las cosas cambiaron.
Él nos sacó del abismo.
Se llamaba Connor. John Connor.
Tu hijo, Sarah.
Tu hijo, que aún no ha nacido.

ESCENA COMPRAVENTA AUTOR DESCONOCIDO - ENCONTRADA EN INTERNET

(LA ESCENA TRANSCURRE EN EL INTERIOR
DE UNA OFICINA. HAY UN EMPLEADO
SENTADO ATRÁS DE UN ESCRITORIO Y
EN LAS PAREDES SE VEN FOTOGRAFÍAS
DE EDIFICIOS DE DEPARTAMENTOS
Y CASAS. ENTRA UN CLIENTE.)

EMPLEADO: Buenos días, señor.

CLIENTE: Buenos días.
Quisiera comprar una casa.

EMPLEADO: Muy bien. (TOMA UNA
CARPETA.) ¿Qué clase de casa? ¿Le
interesa una casa de dos plantas?

CLIENTE: ¿Una casa de dos plantas? No
sé, a mí me gustan mucho las plantas,
me encanta el verde, así que pensaba
tener unas cuantas. Seguro más de dos.

EMPLEADO: No, señor, yo me
refería a una casa con una
planta baja y una planta alta.

CLIENTE: ¿Una casa con sólo dos plantas,
una baja y otra alta? No, no, no, yo
quiero tener plantas de muchas clases,
grandes, chicas, altas, medianas, y si
es posible que algunas tengan flores.

EMPLEADO: Señor, yo le estaba ofreciendo
una casa con una planta baja y un piso.

CLIENTE: ¿Cómo? Hace un momento me
dijo que era una casa de dos plantas,
y ahora me dice que tiene una planta
baja y un piso. Que tenga un piso está
bien, porque con uno para pisar me
alcanza. Pero no quiero una casa con
una sola planta y encima, baja. Ya le
dije que me gustan mucho las plantas.

EMPLEADO: (UN POCO NERVIOSO.) Está bien,
está bien, usted puede tener todas las
plantas que quiera. (HOJEA LA CARPETA.)
Le voy a buscar una casa una casa muy
amplia, con mucho espacio para plantas.

CLIENTE: Además, me gustaría
una casa en un lugar tranquilo.

EMPLEADO: Muy bien, voy a buscar una
casa que no tenga nada de ruido.

CLIENTE: Por supuesto, ¡cómo voy
a querer ir a un lugar derruido!

EMPLEADO: Señor, dije una casa
que no tenga nada de ruido.

CLIENTE: Pero claro, ¿usted
cree que voy a ir a vivir a una
pocilga, a un lugar derruido?

EMPLEADO: No, no, de ninguna manera. Le
voy a ofrecer una casa tranquila, en
una calle sin nada de... en una calle
sin ruido y que no tenga nada derruido,
que esté en perfectas condiciones.

CLIENTE: Eso es. Y que esté bien
ubicada. Para mí es muy importante
que la ubicación sea buena.

EMPLEADO: ¿Le gustaría
vivir en la calle Conesa?

CLIENTE: ¿En la calle con ésa?

EMPLEADO: Sí, Conesa.

CLIENTE: ¿Con ésa?

EMPLEADO: Sí, dije Conesa.

CLIENTE: Pero, ¿se puede saber con
quién? (MIRA HACIA TODOS LADOS
COMO BUSCANDO A ALGUIEN.) ¿Quién
es ésa? ¿De qué me está hablando?

EMPLEADO: Señor, le estoy hablando
de vivir en la calle Conesa.

CLIENTE: (GRITANDO.) ¡Mire, yo
no quiero vivir en la calle!
¡Justamente por eso vengo a comprar
una casa! ¡Y tampoco quiero vivir
con ésa, que ni sé quién es!

EMPLEADO: Bueno, bueno, cálmese, por
favor. Si no quiere vivir en la calle
Conesa le puedo ofrecer otra cosa.

CLIENTE: Sí, sí, mejor
ofrézcame otra cosa.

EMPLEADO: (HOJEANDO LA CARPETA.)
Bueno, acá tengo algo interesante.

CLIENTE: ¿En qué calle queda?

EMPLEADO: Callao.

CLIENTE: ¿Qué dice?

EMPLEADO: Callao.

CLIENTE: ¿Qué?

EMPLEADO: ¡Callao, señor! ¡Callao!

CLIENTE: ¡De ninguna manera, no me
callo nada! ¡Esto es el colmo! Vengo
a comprar una casa, primero me quiere
vender una donde sólo puedo tener dos
plantas, después me quiere mandar a
vivir a la calle con ésa que ni sé quién
es y ahora me dice que me calle. Mire,
señor, mejor me voy de acá. (GRITANDO.)
¡Y si usted cree que me puede interesar
vivir en la calle con ésa, le aconsejo
que se haga revisar la cabeza